Hermano Juan Daza de camino al Diaconado

En la celebración de la Santa misa la comunidad del Perpetuo Socorro y de la Obra de Don Orione fueron testigos de la Institución como Ministro Lector y Acólito del Religioso. 

El domingo 19 de de agosto, recibió los Ministerios del Lectorado y Acolitado el Hno. Juan Daza Jara, de los Hijos de la Divina Providencia. La celebración fue presidida por el  Vice-provincial de la congregación en Chile, R.P. Felipe Valenzuela Ramos, en compañía de sacerdotes, diáconos, religiosos y fieles de la Parroquia del Perpetuo Socorro de Los Ángeles.  Entre los presentes destacó la presencia de su mamá, Sra. María Jara y funcionarias del Hogar de Ancianos Don Orione.

Para la comunidad religiosa de Los Ángeles se trata de una gran alegría por el don de Dios en la persona del hermano Juan Daza Jara.  

Originario de Laja, Juan Daza tuvo el el privilegio de ser acompañado en su camino de fe y de discernimiento vocacional por el P. Félix Eicher.  Ingresó al postulantado de la Obra Don Orione, para servir a Dios y a los hermanos desde la vocación de hermano coadjutor-como entonces se le llamaba. 

En ell año 2015 comienzó, luego de un discernimiento en el que participó la comunidad a la que pertenece, su formación para el diaconado permanente en la “Escuela Diaconal” de la Diócesis de Santa María de Los Ángeles, contando con al apoyo del obispo diocesano Mons. Felipe Bacarreza, aspecto que él siempre ha destacado.

Actualmente se desempeña como director del Hogar de Adultos Mayores Don Orione de Los Ángeles, preocupándose de la atención de más de 100 adultos en variados servicios. La Congregación le ha encomendado diversas tareas apostólicas, dentro de los cuáles se encuentra la formación. Se ha interesado por estar constantemente actualizado en conocimientos que los entiende como eficaz herramienta para el servicio. 

Felicitaciones

Desde estas líneas compartimos la alegría por lo que bien puede entenderse como la antesala del ministerio del servicio.  Que este camino de vida se impregne del servicio a los más pobres como lo ha querido el fundador, ayudado de los siete dones del Espíritu Santo que unge la acción santificadora del servidor.  

 

Comparta esta noticia...