Jóvenes de la Diócesis Santa María De Los Ángeles peregrinaron 17 Km en la 47° Peregrinación a San Carlos de Purén

Cerca de 700 jóvenes participaron este 1 de diciembre de una nueva peregrinación al Santuario Mariano Nuestra Señora Purísima de San Carlos de Purén.
A partir de las 6:30 de la mañana del sábado 1 de diciembre cerca de 700 jóvenes de la Diócesis de Santa María de los Ángeles se dieron cita para vivir la 47º Peregrinación al Santuario de San Carlos de Purén.

Para comenzar la jornada, un grupo de jóvenes del Colegio San Gabriel estaban preparados en la Catedral para dar la bienvenida a cientos de jóvenes provenientes de las Parroquias de la Diócesis.

Peregrinación

En total, los jóvenes recorrieron 17 kilómetros desde la ciudad de Los Ángeles hasta la localidad de San Carlos Purén, donde se ubica el Santuario Mariano de La Purísima. Las estaciones que tenían la misión de animar en el peregrinar de los jóvenes fueron; Catedral (Colegio San Gabriel Arcángel), Las Quintas (JUPACH Diocesano), El Molino (Parroquia Nacimiento Del Divino Salvador y Parroquia Santa Gemita de Santa Fe), Pronto COPEC (Parroquia Jesús de Nazaret) y finalmente en el Santuario (Parroquia San Esteban de Mulchén, Parroquia de la Purísima de San Carlos y el Colegio Padre Alberto Hurtado).
Durante las 5 horas de peregrinación el equipo de animación fue cantando, orando y reflexionando sobre el llamado a la Santidad y destacando la participación de la Juventud en los distintos ámbitos de la sociedad. Con lo anterior, los jóvenes fueron leyendo párrafos de la exhortación apostólica gaudete et exsultate y el documento preparatorio y conclusivo del Sínodo de los Jóvenes, Fe y Discernimiento Vocacional. Mientras Sacerdotes que acompañaban confesando a los peregrinos, de igual forma se destacó la presencia de Religiosas que apoyaban la piedad de esta Peregrinación.

Eucaristía de clausura y homilía del obispo

Cerca de las 12:30 de la tarde comenzó la Eucaristía presidida por el Pastor Diocesano, Monseñor Felipe Bacarreza, quien en su homilía destacó la importancia del amor como lo más trascendental para la vida de la persona, dejando de lado la violencia que no significa ninguna novedad en estos días. Recordó también el episodio en que San Juan Pablo II visitó Chile y en el Parque O´Higgins se efectuaron diversas manifestaciones de violencia, es cuando el Santo Padre habló para decir “¡El amor es más fuerte!”.

En una entrevista, que otorgó el Obispo de Los Ángeles, el prelado destacó que esta Peregrinación “sin duda es el evento de la juventud más importante que se realiza cada año en la Diócesis, donde los jóvenes manifiestan su fe y realizan un esfuerzo físico. Son jóvenes que están disponibles para anunciar a Jesucristo, pues Jesucristo atrae mostrándose, y tenemos que dar a conocer la verdad que es Él mismo, mucha gente tiene pudor de hacerlo y esperamos que estos jóvenes sean valientes y anuncien esta verdad en los lugares en que andan”.

Por otro lado, animó a los Jóvenes en la búsqueda de la Santidad y al término de la misa pidió realizar la oración final para todos los días del Mes de María, de frente a la venerable imagen de La Purísima.

Origen de la peregrinación

En el año 1971, las Pastorales Juveniles de la época no estuvieron ajenas a los hechos de división y violencia ocurridos, entonces bajo el alero de la Iglesia Diocesana los movimientos juveniles encontraron un eco, un desafío, ¿Cuál sería?.
Se trata de una marcha de la juventud, ¿Por qué?, Por nuestra Madre la Virgen María, ¡Que desafío! una marcha al Santuario Mariano de San Carlos que esos años contaba con una capilla arreglada por el Padre Andrés Materne (Belga) quien llegó junto a otros sacerdotes extranjeros que tuvieron esta invitación de servir pastoralmente en Latinoamérica.

En una citroneta iba puesta la Imagen de la Virgen María. El Obispo, apenas llegaban los jóvenes, presidía la Eucaristía. Los recursos eran escasos y la alimentación era mínima, lo que habla de un sacrificio por Cristo, quien invita a tomar la cruz con alegría.

Para la seguridad de los Jóvenes estaban los Scouts quienes con lazos contenían a los peregrinos en los tránsitos más complejos del camino.

Años más tarde esta Marcha tuvo el título de Peregrinación. Recordemos que se uso el término Marcha, por la novedad y cercanía de este término para las personas de la época.

El Equipo Diocesano, junto a su asesor, el Pbro. Tomás Carrasco, agradecieron el trabajo desplegado en cada una de las estaciones e invitaron a continuar la evangelización en los distintos lugares de acción. El P Tomás destacó qué e”s una gran alegría peregrinar, pues nos lleva a una unidad con Dios. Es un peregrinar donde vamos como Iglesia Joven en salida sembrando esperanza”.

 

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