Regina Coeli radio celebró sus trece años de vida

En el templo catedral se realizó la eucaristía de conmemoración de un año más de vida de la radio diocesana.

Al mediodía del martes 16 de julio, día de Nuestra Señora del Carmen, se realizó la eucaristía con que radio Regina Coeli celebró sus trece años de vida.

En la programación de ese día hubo una programación especial recibiendo los saludos de sus auditores, amigos, colegas de diferentes emisoras locales y de la red ARCA, quienes con sus mensajes expresaban el cariño que sienten por esta Señal de Esperanza.

A las doce horas se inició la eucaristía presidida por el obispo Felipe Bacarreza, quien dejó otras actividades para estar presente en esta celebración.

Mucho público se hizo presente en el templo catedral para festejar a la Carmelita y de paso acompañar en este nuevo aniversario.

En su homilía monseñor Bacarreza hizo una reseña de como llegó a Chile a advocación de la Virgen del Carmen, para centrarse más tarde en destacar el bien que hace la radio diocesana, recordando que “antes, esta frecuencia se le había pasado a radio Chilena, pero como cada cosa que se aleja de Dios, se pierde, así también, pasó con nuestro canal 13 que ya no es católico”. Señala el prelado.

Esta emisora, continua monseñor Bacarreza, ha mantenido su línea editorial, pese a todos los tropiezos, que es anunciar a Jesucristo. “agradezco a quienes colaboran con la radio que superando todos los obstáculos, ha mantenido su línea editorial que es anunciar a Jesucristo”.

Al concluir la eucaristía se dirigió a los presentes Fernando Chandía Troncoso, para entregar un mensaje donde se destaca un fuerte llamado a los sacerdotes de la diócesis a hacerse parte de esta emisora que es de todos, destacando que esta es la única emisora que es financiada en un 100 por ciento por el obispado, sin tener la necesidad de buscar auspiciadores. “Debemos sentirnos orgulloso de este medio de comunicación, siendo el único en Chile que es financiado por el obispado, entregándonos la tarea de evangeliza solamente, sin tener la preocupación anexa de luchar con la competencia por conseguir un auspicio, nuestro único patrocinador es nuestro Señor Jesucristo”.

Luego de la eucaristía, los presentes se dirigieron a los salones de la parroquia San Miguel para un compartir fraterno.

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