Ha partido a la casa del Padre, Patricio Orellana Sánchez, locutor de Radio Regina Coeli

En horas de la mañana del miércoles 4 de abril ha sido llamado por el Padre Dios el querido amigo, colega y comunicador José Patricio Orellana Sánchez, quien desde hace un tiempo padecía de fuertes dolores tras la fisura de su clavícula, sumado a ello la diabetes que lo consumía desde hace algunos años.

La reconocida voz de radio Regina Coeli de Los Ángeles quedara marcada por siempre en los corazones de quienes escucharon sus mensajes y por sobre todo, quienes siguieron sus consejos y pudieron reencontrarse con el Señor.

La dilatada carrera profesional de Patricio Orellana comenzó a los 12 años de edad, cuando junto a su amigo de infancia Patricio Frez fueron a pedir trabajo a la desaparecida radio O’Higgins. Su gerente luego de escucharlos los dejó para animar un programa infantil.   Desde ahí, no dejo nunca más el micrófono, siendo la voz característica en cada una de las radios que estuvo.

Su voz se ha escuchado en la desaparecida Radio O’Higgins, del dial de amplitud modulada; en las radios Triunfal, Girasol y Camila, en la frecuencia modulada; y actualmente se desempeñaba en las radios Regina Coeli y Mía, todas de Los Ángeles.

Con el transcurrir de los años comenzaron aparecer las enfermedades; a los 40 años le diagnosticaron diabetes, según el mismo,  producto de su desordenada vida para alimentarse y otros excesos. “Quienes conocimos a Pato, sabemos de su gracia para la cocina, le gustaba el buen comer y el buen  beber,” manifiesta su amigo, Fernando Chandía, quien compartió con él sus últimos 30 años.

En el año 2004 queda ciego producto de su avanzada diabetes, lo que no le impidió seguir comunicando.  En el año 2008 se integra a Regina Coeli radio entregando un mensaje que a nadie dejo indiferente, con las palabras certeras, y con un testimonio que pocos se atreven a entregar.  Con ese mensaje logro reunir a más de unas trecientas personas para formar La Gran Familia de Regina Coeli radio, agrupación de donde nacieron la pastoral de visita a los enfermos tanto en el hospital como las que se visitaban en los hogares donde él también fue participe.

Su empeño cada fin de año por reunir las cenas de navidad para un hermano hizo que más de un auditor lo criticara por su vehemencia al pedir para los necesitados. Así como en esta campaña y en muchas otras, fue la voz motivante para ayudar a quienes lo estaban pasando mal y necesitado de alguna ayuda.

En el año 2011, tal vez el año más difícil de su vida y luego de varias operaciones donde le tuvieron que amputar algunos dedos de su pie producto de su enfermedad, su médico tratante le informa que se debe amputar una de sus piernas a la altura de la rodilla. Este hecho lo impulsa y le da más fe para seguir comunicando la palabra del Señor, y comienza a trabajar desde su casa donde se le habilito un estudio adecuado para que entregue su mensaje gracias a la tecnología.

Desde entonces su voz se pudo escuchar diariamente por el 95.3 FM y más tarde en una radio amiga de Los Ángeles donde realizaba labores en horas de la tarde.

Tratar de resumir la vasta trayectoria y sentido humanitario de Patricio Orellana es difícil, pues hizo mucho por muchos.

Patricio Orellana deja una esposa, 6 hijos y 6 nietos y muchos amigos y auditores.

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