La Librería San Pablo de Los Ángeles festejó esta semana sus 22 años de historia junto a colaboradores, usuarios y representantes de la Iglesia local, en una jornada que destacó el valor espiritual, cultural y comunitario de este espacio que, desde 2002, se ha convertido en un punto de encuentro para quienes buscan libros, formación, acompañamiento y esperanza.
Las Librerías Paulinas tienen una larga presencia en el país. San Pablo llegó a Chile en 1947, consolidándose a lo largo de décadas como un referente en literatura religiosa, formación bíblica, espiritualidad y comunicación evangelizadora. Hoy mantienen tres sucursales: la Casa Central en Alameda (Santiago), la librería de Puerto Montt —la más austral de la congregación a nivel mundial— y la de Los Ángeles, que celebra este aniversario.
Mario Alvarado, director local del apostolado en Chile, destacó este camino:“San Pablo lleva 78 años en el país. Hemos estado en muchas regiones, pero hoy mantenemos tres espacios que continúan siendo un verdadero apostolado. Las librerías son nuestros ‘púlpitos’, como decía el Beato Santiago Alberione. Aquí las personas no solo buscan un libro, sino también esperanza y una palabra de aliento”, señaló.
Gloria Fuentes, encargada de la Librería San Pablo desde sus inicios, compartió con emoción parte de esta historia. Recordó que antes del arribo de San Pablo, la comunidad local contaba con la Librería Don Bosco, experiencia que se mantuvo por nueve años. Al cerrar ese proyecto, el entonces Obispo Mons. Adolfo Caviedes viajó personalmente a Santiago para solicitar que San Pablo se hiciera presente en la ciudad.
“Todo partió gracias a Monseñor Caviedes, quien gestionó directamente que llegara San Pablo. Desde entonces hemos acompañado a la diócesis en tantas iniciativas. Hemos vivido recitales, visitas a comunas, programas radiales y de televisión, concursos y actividades bíblicas. Hemos hecho de todo con mucho cariño”, expresó.
Entre sus recuerdos mencionó: “El primer recital con Fernando Leiva en la Catedral, la creación del Departamento Bíblico, iniciativa que continúa vigente, programas radiales con Enrique Osses y un programa de televisión junto al productor Nelson Zúñiga, visitas pastorales a comunas como Tucapel, Antuco, Cabrero, Angol y Renaico, concursos de poesía y actividades educativas” además el acompañamiento ininterrumpido durante la pandemia, llevando liturgias y materiales hasta la casa para sostener el servicio a sacerdotes y fieles.
“Hay gente que llega muy triste y se va con una sonrisa. Eso es lo que me llena. Hasta un pequeño regalo, envuelto con cariño, puede alegrar a alguien. Hoy casi nadie hace eso, y nosotros queremos marcar la diferencia”, afirmó Gloria.
La celebración también reunió a fieles que han acompañado la librería por años es el caso de Teresa Messen, usuaria histórica, recordó que visita San Pablo desde que el primer local funcionaba en la Catedral: “Es un lugar muy agradable, lleno de paz. Aquí encuentro calendarios, imágenes y libros que acercan a Dios y a la Virgen. Las librerías se visitan poco hoy, y por eso hay que difundirlas más”, comentó.
Guillermo Vargas, del sector Las Quintas, señaló: “Siempre venimos porque somos muy apegados a la Iglesia. Aquí hay libros y mensajes que hoy hacen mucha falta. Invito a todos a acercarse, siempre hay algo que nos ayuda a reflexionar”.
Monseñor Cristián Castro Toovey, obispo de la Diócesis Santa María de Los Ángeles, también participó de la celebración, felicitando al equipo y destacando el valor formativo de los textos disponibles. “Siempre un libro es un regalo valioso. Quisiera recomendar especialmente las nuevas publicaciones sobre la vida y pensamiento del Papa León XIV. Material muy interesante y muy actual.
El padre Farud Ignacio Bríñez Villanueva, religioso Paulino y colaborador en el área administrativa y vocacional en Chile, valoró profundamente esta celebración: “Este aniversario nos llena de alegría como congregación y como familia unida a la Iglesia. Ha sido un camino tejido por muchos religiosos y laicos que han mantenido viva esta presencia”.
Sobre lo que ofrece la librería a la comunidad de Los Ángeles y visitantes de otras ciudades, explicó: “Nuestro fundador, el beato Santiago Alberione, veía las librerías como púlpitos modernos. Aquí la gente no solo encuentra libros religiosos, sino también contenido cultural, filosófico, social, teológico y bíblico. Además, por la devoción popular de nuestros pueblos, ofrecemos artículos religiosos, nacimientos, pesebres y material para acompañar el Adviento y la Navidad”.
El sacerdote invitó a la comunidad a vivir estas fechas con un corazón abierto, recordando que los libros, las imágenes y los signos cristianos son un modo de profundizar en la fe: “Nuestras librerías están abiertas para todos, para que encuentren una palabra de esperanza y un espacio de encuentro con Dios”.
Frente al tiempo de Adviento y la proximidad de la Navidad, desde San Pablo animaron a la comunidad diocesana a privilegiar regalos que transmitan fe, esperanza y acompañamiento espiritual. “A veces una simple tarjeta con un mensaje preciso es lo que la gente necesita”, expresó Gloria Fuentes.
La celebración culminó con un ambiente de gratitud por estos 22 años de servicio silencioso y constante, reflejo de la misión Paulina de evangelizar con todos los medios posibles y permanecer cercanos a quienes buscan una palabra de luz en medio de su vida cotidiana.
